
Viñedos de la granja Sartago (izda) y Olivares de la granja Il Pogliano (dcha).
Los sistemas silvopastorales que combinan árboles y ganado ovino permiten obtener una gran eficiencia en el manejo de las malas hierbas sin recurrir al desbroce al tiempo que garantizan la adecuada fertilización del suelo. Por otro lado, tanto la ganadería ovina como la gestión de olivares y viñedos requieren una gran formación y experiencia para su gestión agronómica y técnica.
Las tres empresas han creado un proyecto de colaboración que beneficia a todos:
- el pastor tiene una mayor superficie de pastoreo, lo que supone una oportunidad de reducir la presión que ejercía sobre sus pastos, y también podría aumentar el número de cabezas de ganado;
- en las tierras arboladas es posible obtener una gestión sostenible de las malas hierbas y una mejora de la calidad y cantidad de la materia orgánica del suelo.
El control de chupones en el olivar es particularmente importante. Eliminar estas ramas puede consumir mucho tiempo y si se hace de forma mecánica en intervalos cortos, puede causar heridas en la base de la planta que pueden ser la via de entrada de patógenos. Las ovejas hacen una gran selección de esta parte de la planta sin dañarla y mientras lo hacen, fertilizan en el lugar correcto, bajo la copa pero a cierta distancia del tallo del olivo.
Olivos en la granja Danilo Basili: los árboles se ubican siguiendo un diseño irregular, pero ofrecen un buen refugio del sol durante el verano
La reducción del uso de productos químicos y de emisiones a la atmósfera por la minimización de las operaciones de cultivo que se realizan en los olivared son los principales beneficios de estos sistemas. También hay beneficios económicos, gracias a la reducción de los costes de gestión y del pago que se obtiene con los llamados contratos de pastoreo. Para el pastor, en cambio, los costes de compra de heno se reducen y la producción aumenta en términos de calidad y cantidad.
El pastoreo en las dos fincas contiguas con olivos y viñedos se interrumpirá desde abril/mayo hasta octubre: en el viñedo para evitar daños a la vegetación hasta la vendimia; en el olivar para permitir el cultivo de leguminosas de floración prolongada que se utilizarán tanto para las abejas que tiene la finca, como para la henificación.
Otros agricultores de la zona están pensando en solicitar el «servicio» de las ovejas, lo que nos hace pensar positivamente: ¡el pastoreo es un buen medio de gestión sostenible en el olivar!
Extensión de la superficie y distribución geográfica de los cultivos de las tres explotaciones










